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laPrensa.co Noticias 2018

Todos en algún momento nos detenemos a mirar la fantástica naturaleza de las telarañas y por eso los científicos ahora logran crear un “alambre líquido” basado en los hilos de estas telas que se comprimen como una sustancia y se extienden como sólido sin perder la forma. Estos hilos de araña conservan su densidad a pasar de lo mucho que los estiremos debido a una capa de pegamento acuoso que protege las fibras de su centro o núcleo; fenómeno que fue materia de investigación y planamente detallado en la revista PNAS por estudiosos de las Universidades Oxford en el Reino Unido y Pierre et Marie Curie de Paris. El profesor Fritz Vollrath, del Oxford Silk Group del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, explica cómo funciona la técnica observada: "Los miles de pequeñas gotas de pegamento que cubren las telas espirales de araña hacen mucho más que volver la telaraña pegajosa para atrapar insectos al vuelo. Sorprendentemente, cada una de estas gotas alberga suficiente fuerza en su superficie acuosa como para enrollar trozos de hilo".

Este comportamiento es lo que permite que los hilos se estiren y vuelvan a su ser, permaneciendo "ajustados" o contenidos dentro de las gotas en todo momento, "como podemos observar y comprobar en las telarañas de nuestros jardines", añade Vollrath. Los investigadores lograron un producto con unas gotas de aceite especial y un filamento plástico que se enrollaba y se extendía en cada gota a medida que se efectuaba algún movimiento con el hilo artificial al igual que la cuerda arácnida. La aplicación abre un sin número de posibilidades para su uso como la fabricación de micro motores reversibles o sistemas de auto-tensado estirables, indica la publicación. Y como si fuera poco el grupo científico descubrió que el pegamento de la tela de araña conduce la electricidad que atrae hacia su trampa partículas o insectos con carga electrostática, factor que podría ser la solución para limpiar el aire de contaminación. Además otros grupos de investigación en Estados Unidos y Europa exploran el uso de su extraordinaria fortaleza para crear materiales capaces de resistir choques a alta velocidad o incluso balas en chalecos y prendas de seguridad; todo un mundo nuevo encerrado en los hilos arácnidos que busca ser descubierto para la humanidad.

Por laPrensa.co