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laPrensa.co Noticias 2018

Cuando se habla del fósforo tal vez lo primero en que se piensa es en el fuego pero se nos olvida que sin él la tierra no produciría ni un gramo de comida para la humanidad, es un mineral vital para el desarrollo de los cultivos. El 85% de los suelos en Colombia tiene deficiencia del elemento por lo que toca importarlo con altos costos para producir alimentos. La sobre explotación del químico orgánico en yacimientos de Marruecos, China, Rusia y E.U., elevó los precios y lleva al mundo a una crisis del mineral que consume anualmente unas 300 mil toneladas de roca fosfórica para elaborar complejos granulares junto a otras sustancias ácidas que permiten la absorción fácil en las plantas.

La situación llevó a Estados Unidos a cerrar sus yacimientos como forma preventiva e importa gran parte del mineral para sus sembrados masivos lo que implica una reducción del material disponible para los demás países con baja producción por eso en la Universidad Nacional de Medellín se desarrolla una investigación que permita utilizar con eficiencia el mineral, que casi no se utiliza, de los yacimientos del Huila, Boyacá y Santander. El estudio toma la roca fosfórica y con tratamiento biológico de hongos se logró aumentar la producción de ácidos para diluir el material químico con el ahorro en costos, el aumento en la efectividad de absorción vegetal y la facilidad para su manipulación. El proceso financiado por Colciencias y la Gobernación de Antioquía se encuentra en la fase de escalado industrial y se espera que muy pronto comience a implementarse rápidamente porque según la FAO Colombia consume en promedio 4 veces más fósforo que en el resto del mundo y que al utilizar el producto local los costos serían mucho más bajos para producir alimentos. Para tener una idea más precisa: un bulto importado de fertilizantes fosfóricos cuesta entre 100 y 150 mil pesos, mientras que uno logrado con el nuevo sistema podría valer sólo 19 mil pesos en una solución más segura y limpia para promover alternativas serias frente a una situación de escasez alimentaria mundial.

Por Pedro Nel ladino Monroy - laPrensa.co